Reflexiones

Son muchos los que opinan que creer en Dios es cosa de viejecitas o ignorantes, pero eso no es del todo cierto. Hay una gran cantidad de personas muy reconocidas en los campos de la Ciencia, la Medicina, las Matemáticas y otras disciplinas que no han dudado en hablarnos de su fe en Dios.
Johannes Kepler (1571 - 1630) Astrónomo, matemático y físico alemán: En su lápida fue grabado el siguiente epitafio, compuesto por él mismo: Medí los cielos, y ahora las sombras mido. En el cielo brilla el espíritu. En la tierra descansa el cuerpo.

Las viejas costumbres dicen que para tener un año próspero debemos seguir algunas tradiciones típicas del lugar donde nos encontremos cuando el reloj marque las 12:00 de la noche, por ejemplo: para que no llores debes tomar agua, para el amor y el dinero debes colocarte ropa interior amarilla o roja, debes contar dinero para que no te falte todo el año, debes salir de tu casa con una maleta si deseas viajar. Para alejar las enfermedades debes usar ropa blanca y comer las famosas doce uvas para que te vaya bien cada mes.

Desde hace más de 2000 años, el 25 de diciembre, la mayor parte de la humanidad celebra mi cumpleaños. Normalmente hacen una gran fiesta en mi honor y supongo que este año sucederá lo mismo.

Es bueno saber que al menos un día al año algunas personas se acuerdan de mí.

Cuando al principio empezaron a celebrar mi cumpleaños, era para agradecerme por todo lo que había hecho por ellos, pero ahora, muy pocos saben por qué y para qué se reúnen.


La amabilidad en la actualidad es un valor que se está perdiendo, ya sea por la educación que se recibe desde niños o por las relaciones humanas de la vida cotidiana. ¿Por qué nos cuesta tanto trabajo ser amables, si es un simple gesto de cortesía que no significa gran cosa y nos puede regresar mucho? Si nos diéramos cuenta del valor que tiene la amabilidad en las personas y la gran cantidad de ventajas que se tienen siendo amables, todos nos esforzaríamos un poco para cambiar y podemos comenzar dando los buenos días a todos. No importa que no conozcas a  las personas, ese gesto amable no nos quita nada y podemos recibir gran cantidad de sonrisas que enriquezcan nuestro día.


El amor es una experiencia mágica que debe vivirse de una manera sana y armoniosa, donde exista el respeto y la confianza de igual manera por las dos partes, aceptándose con sus defectos y cualidades. ¿Pero qué sucede cuando lo que creemos que es amor se convierte en obsesión y no nos deja vivir libremente?, posiblemente tú te encuentres en una relación obsesiva pero no te has dado cuenta o no quieres aceptarlo. Presentamos a continuación algunas situaciones que suceden en las relaciones obsesivas, si te identificas con alguna de ellas es momento de estar alerta y no dejar que este problema siga creciendo.

Aparentemente es muy difícil encontrar la felicidad, en principio porque no la asumimos como un estado permanente de vida, sino  que la entendemos como una emoción pasajera que muchas veces, si no es que siempre, habita fuera de nosotros mismos y culpamos a nuestro entorno de lo que nos sucede o no y nos hace infelices. 

En última instancia te conviertes en aquello que haces de manera repetida. Si los hábitos que tienes no generan un beneficio para ti, directamente te están haciendo daño. Aquí van algunos ejemplos de esas pequeñas cosas que te privan de la felicidad, si así lo permites: