Cómo me veo Vs. Cómo me ve Dios

Cómo me veo Vs. Cómo me ve Dios

Sabes, esto es un tema primordial, porque de esto depende en gran parte el que puedas vivir cada día en triunfo, es decir, vivir exactamente como Dios quiere sin que nada se interponga.

Solemos vernos a nosotros mismos como pecadores, porque al ser humanos vamos a pecar siempre ¿no? NO!!! Ese es un gran engaño que hay en nuestra vida, y que debemos identificar y eliminar, es cierto que mientras vivamos en la Tierra vamos a pecar, porque la perfección en la Tierra no la vamos a alcanzar, sino que solo en la presencia de Dios en los cielos, pero de ahí a que seas un pecador hay un gran abismo de distancia, pero veamos que nos dice nuestro Señor…

Si te pregunto que es un Santo, posiblemente me dirás que es una persona perfecta, que agrada a Dios y no tiene pecado, que está en la presencia de Dios, y puede interceder por ti.

NOTA: Pecado es toda decisión que tomamos que va en contra del proyecto de Dios.

Dice 1 Corintios 1:2 “a la iglesia de Dios que está en Corinto, a los santificados en Cristo Jesús, llamados a ser santos con todos los que en cualquier lugar invocan el nombre de nuestro Señor Jesucristo, Señor de ellos y nuestro”.

Puedes notar que habla a los santificados o llamados a ser Santos, es decir, los santos y ¿quienes dice que son? Dice que son los que en cualquier lugar invocan el nombre de Jesús, fíjate que si tu aceptaste a Cristo como tu salvador es porque lo invocaste para que reinara en tu vida, entonces, tu eres un santo, y nadie te puede quitar ese nombre, ser santo es, simplemente, una posición frente a Dios, no busques complicarlo más, mira lo que dice en Efesios 1:4″Según nos escogió Él antes de la fundación del mundo, para que fuéramos santos y sin mancha delante de Él”.

Sabes, antes de que aceptaras a Cristo como tu salvador, eras un pecador, esa era tu identidad, ¿porque? Porque simplemente no podías no pecar, estabas atado a los deseos de la carne, esto es tu cuerpo, mente y emociones, PERO cuando Cristo entró en tu vida eso cambió, Efesios 1:7 dice: “en quien tenemos redención por su sangre, el perdón de los pecados según las riquezas de su gracia” por su sangre entonces fuimos perdonados, y dice fuimos y no somos por una razón muy simple: ya te perdonó, de TODOS los pecados que hallas cometido antes de aceptarlo, de todos los que hallas cometido desde que lo aceptaste hasta ahora y… de TODOS los que cometas de aquí en adelante, entonces, ser Santo significa no tener ningún pecado frente a Dios, y por la sangre de Cristo ya no tienes ninguno, ¿difícil de creer?

Mira lo que dice en 1 Corintios 6:11″Y esto eran algunos de ustedes ; más ya han sido lavados, ya han sido justificados en el nombre del Señor Jesús, y por el Espíritu de nuestro Dios”.

La palabra pecadores la agregue yo, pero si lees desde el versículo 9 podrás ver que habla de ellos, esto es así, frente a Dios tu ya no eres un pecador, eres un Santo, un Justo, he aquí otro titulo nuevo, mira esto: Romanos 5:1″Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo”, dice tenemos paz PARA CON, esto significa con, pero más allá de eso, significa que antes no estábamos en paz con Dios, ¿por qué?

Porque antes estábamos en guerra contra Dios, recuerda que el aborrece(desprecia) el pecado, y tu antes vivías en pecado, pero ahora has sido justificado, por haber confiado en que Jesús te podía salvar, y desde entonces eres toda una persona nueva Efesios 4:24″Y vístanse del nuevo hombre, creado según Dios en la justicia y santidad de la verdad”. Notarás que aquí dice que debes vestirte del hombre nuevo, esta es tu nueva identidad, y depende de ti y dolo de ti el poder hacerla más real en ti, con esto no quiero decir que tu la puedas crear sino que debes hacer uso de ella, es como que yo fuera un profesor pero decidiera no dar clases, ¿sería profesor? Sí, pues tendría mi titulo, pero no se notaría en mi vida, pues no hago uso de el.

Otra cosa, el vestirse del hombre nuevo significa justamente eso, cuando tu te vistes imagino que no te pones la ropa encima de la que ya venías usando, sino que la cambias, así es aquí también, no trates de mejorar la vida que llevabas, sino que empieza a vivir esta nueva vida que Dios te regala.

Ahora, si dejara este mensaje ahí donde está, probablemente terminarías de leerlo muy alegre y decidido a empezar a vivir esta nueva vida, pero, a los pocos días cometerías un pecado y ahí pueden pasar dos cosas:

1) Puedes pensar que todo está bien y que puedes seguir como si nada hubiera sucedido, y esto no es así, pues el pecado si bien no puede romper tu vinculo con Dios, así como nunca dejarías de ser hijo de tu padre hagas lo que hagas, si se romperá la armonía, como cuando te peleas con alguien de tu familia, te seguirá amando pero sabrás que las cosas están mal.

2) Puedes deprimirte y pensar que eres una persona miserable y a la que Dios nunca podría amar, ni mucho menos usar, pues no has sido capaz de vivir sin pecar, le has fallado a Dios y seguramente estará desilusionado de ti, no entiendes como pudiste pensar que podías vivir como Dios quería… Sabes, ambas cosas son engaños que aparecen en nuestra mente para alejarnos del proyecto que Dios tiene para nosotros, pero no son más que mentiras, es cierto que has pecado, es cierto que eso no es lo que Dios quería para ti, pero Él no mira tus obras, sino tu corazón, (bíblicamente el corazón es lo que te identifica ante Dios, y representa lo más intimo y profundo de ti, lo que es el centro de tu personalidad, de tus motivaciones, de tus anhelos) y si se ensucia con el pecado, pues simplemente ve ante Dios, arrepiéntete de el, y vuelve a seguir, no te preocupes, siempre habrán dificultades, pero Dios está de tu lado, y te ama más que a nada en este mundo.

Justamente el ser Justo tiene mucho que ver con esto, si bien no hay pecado en ti frente a Dios, tu eres la única persona responsable por cada día pecar menos, tu deberás ser responsable por ser cada día más justo, esto es cada día alejarte menos del proyecto de Dios, tener tu corazón más centrado en Él y es un proceso de toda la vida, donde tendrás todo tipo de pruebas, pero podrás superarlas todas porque Dios nunca te hará pasar por algo que no puedas superar.