Llama, la línea está abierta

Llama, la línea está abierta

El espíritu de Dios vive grandemente dentro de nosotros. Él es el Dios de la esperanza. Muchos de nosotros estamos hoy corriendo desorientados; estamos en constante confusión debido a la falta de esperanza. La esperanza nos llena de gozo y paz. Como creyentes, estamos investidos de poder para creer en la palabra de Dios; la esperanza está plantada en la palabra de Dios. La buena noticia es que El Señor contesta la llamada cuando tú le hablas. Ponlo en tu “marcación frecuente”. Él va a contestar tu llamada las 24 horas del día, 7 días a la semana. Aún a las 3 de la mañana, tú le puedes llamar para pedir apoyo espiritual. Estar en contacto con Dios te provee de combustible interminable para tener esperanza energizante y activa en tu vida.  Tu entonces vivirás en una anticipación  y expectación de todo lo que Dios te ha prometido.

Lee Romanos 15:13. Léelo una y otra vez. Habla en voz alta la siguiente declaración de afirmación, “(tu nombre), el Dios de esperanza me llena de gozo y paz; yo sé que el poder del Espíritu Santo me llena de una interminable provisión de esperanza”. Mándate a ti mismo un mensaje de texto con está declaración. Guarda este mensaje de texto en tu teléfono. La siguiente vez que veas a alguien que anda desorientado debido a incertidumbre, reenvíate este mensaje de texto. Es como si hubieras hecho “la llamada”, y la respuesta fue enviada instantáneamente.

Recuerda: La desesperanza es la muerte de posibilidades para tu futuro. Puedes florecer en la cultura pesimista y desesperanzada de hoy a través de tu creencia en el Dios de la esperanza. La esperanza planea para el futuro aunque esté rodeada de incertidumbre. Cultiva la esperanza basada en sus promesas para tu vida.

* La esperanza ve lo imposible, siente lo intangible, logra lo imposible (autor desconocido).